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Un nuevo brazo para la Vía Láctea.

Publicado por Heber Rizzo | 02/10/2003
Aunque parezca que sabemos mucho sobre nuestro vecindario estelar, continuamente están surgiendo extraños y sorprendentes descubrimientos.
Se está rediseñando el mapa de la Vía Láctea, como consecuencia del descubrimiento de otro brazo en nuestra galaxia. La estructura consiste en un arco de gas hidrógeno de 77.000 años luz de largo y unos pocos miles de años luz de espesor, que corre a lo largo del límite más exterior de la galaxia. “Lo vemos sobre una enorme área del cielo”, dice Naomi McClure-Griffiths de la Instalación del Telescopio Nacional de Australia en Epping, Nueva Gales del Sur, quien lideró el equipo que realizó el descubrimiento. Los astrónomos están asombrados por el hecho de que este rasgo cósmico haya sido ignorado hasta ahora. “Quedé completamente atónito; se lo veía bastante claramente en algunas de las inspecciones previas pero nunca se lo había definido ni se le había dado nombre”, dice Tom Dame del Centro Harvard-Smithsoniano para Astrofísica en Cambridge, Massachusetts. Desde el Horizonte hasta el Cenit Durante 50 años, los científicos han sabido que la Vía Láctea tiene una estructura espiral, y cuidadosas observaciones han identificado cuatro brazos principales que giran alrededor del centro galáctico, así como a un buen número de arcos menores que hay entre ellos. Esta nueva estructura es un arco masivo que barre alrededor y afuera de los otros brazos. Si fuera visible en el cielo nocturno de la Tierra se extendería aproximadamente desde el horizonte hasta el cenit.
Re-dibujando el mapa galáctico El nuevo arco de hidrógeno se corresponde con las predicciones (detalles: de arriba hacia abajo) 1 - Sistema Solar (punto negro) 2 - Nuevo Brazo (en naranja) 3 - Estructura de la Vía Láctea conocida hasta ahora (en rojo) 4 - Distribución teórica del gas hidrógeno (azul oscuro)
McClure-Griffiths y sus colegas hicieron el descubrimiento mientras estaban mapeando la distribución del gas hidrógeno dentro de la Vía Láctea, un proyecto conocido como Investigación Meridional del Plano Galáctico. La mayor parte de la Vía Láctea está oscurecida por bandas de polvo. Pero el hidrógeno emite radioondas que pasan a través de estas nubes interestelares, así que cuando McClure-Griffiths vio una inesperada cordillera de emisión brillante en el radio-mapa, se preguntó si podría ser un nuevo rasgo de la galaxia. Para comprobar esta corazonada, desarrolló un simple modelo computacional de una galaxia espiral que mostrara como se debería distribuir el gas hidrógeno. Este modelo reproducía bastante acertadamente la distribución conocida del hidrógeno en la Vía Láctea, dice ella en un reporte que será publicado en Astrophysical Journal Letters. El nuevo arco también encajaba en el modelo, convenciendo al equipo de que la estructura era real. Una evidencia más de que este rasgo es parte de la Vía Láctea, es el hecho de que el brazo está rotando con el resto de la galaxia, dice Robert Benjamin, un astrónomo de la Universidad de Wisconsin en Whitewater. Colisión Galáctica El arco podría ser un filamento que alguna vez estuviera unido con otro brazo espiral, dice McClure-Griffiths. No sería inusual que una galaxia tamaño medio como la nuestra tuviera brazos que se extendieran tan lejos; la galaxia de Andrómeda, que es similar a la nuestra, tiene largos brazos gaseosos. Otra posibilidad es que el gas fuera llevado hacia afuera de la galaxia en una colisión con alguna galaxia enana, en los principios de su evolución. El próximo paso será caracterizar con mayor detalle las formas del brazo. En 2003, un grupo de astrónomos, incluyendo a Brian Yanny de Fermilab en Batavia, Illinois, encontró una cinta de estrellas a lo largo del borde de la Vía Láctea, a unos 60.000 años luz de su centro, cerca del nuevo arco de gas. Sin embargo, no queda muy claro el que estas estrellas sean parte del nuevo brazo. Su composición sugiere que provienen de una pequeña galaxia invasora que fue destrozada mientras rozaba a la Vía Láctea, dice Yanny. En este caso, el alineamiento de las estrellas con el brazo sería una mera coincidencia. Sin embargo, está planificando hacer correr algunas simulaciones para determinar si ese roce pudo haber creado el nuevo rasgo en el mapa de la Vía Láctea. Benjamin dice que, en los últimos años, las investigaciones celestes realizadas por telescopios robóticos han inundado a los astrónomos con información sobre la Vía Láctea. Por eso, es que piensa que este brazo “no sea probablemente la última gran estructura galáctica en ser descubierta”.
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NOTA DEL TRADUCTOR
Vía Láctea: La galaxia en que habitamos tiene la forma de una espiral lenticular, con un centro abultado y un disco compuesto de varios brazos menores y mayores. Mide aproximadamente 100.000 años luz de diámetro, y unos 10.000 años luz de espesor en su centro. Este último disminuye progresivamente hacia los bordes, y llega a tener apenas unos 300 años luz de grueso en el límite externo del disco galáctico. El Sol es una de las más de 100.000 millones de estrellas que la componen, y está localizado a unos 27.000 años luz del centro, en uno de los cuatro grandes brazos galácticos, el así llamado Brazo o Espuela de Orión, y a unos 45 años luz sobre el mismo. Nuestro Sol, con la Tierra y el resto del sistema solar, tarda 250 millones de años en realizar una rotación alrededor de la galaxia (las más cercanas al centro lo hacen en 200 millones, y las más lejanas en 270 millones de años). Los científicos creen que en el centro de la Vía Láctea, al igual de lo que sucede con muchas otras galaxias, existe un agujero negro masivo, con una masa igual a la de 4 millones de Soles y de solamente 14 km de diámetro. Si bien no es posible ver ese centro en el espectro visible a causa de las nubes de polvo que se interponen entre él y la Tierra, podemos observarlo en otras longitudes de onda, como las de radioondas, por ejemplo, o las de rayos-X. Si fuera visible al ojo desnudo, lo localizaríamos en el cielo nocturno, en la dirección de la constelación de Sagitario. Abajo: La Vía Láctea forma parte de un conjunto de galaxias que ocupa una esfera de unos 6 millones de años luz de diámetro, y al que llamamos Grupo Local. Otras galaxias mayores miembros del grupo son la de Andrómeda (M31), y la del Triángulo (M33), así como varias otras de menor tamaño.
H.R.B.
=========================================== Web Site: New Scientist Artículo: “Milky Way Gets an Extra Arm” Por: Jenny Hogan Fecha: 2004-04-05 =========================================== Para Astroseti.org: Heber Rizzo Baladán ===========================================
http://www.newscientist.com/news/news.jsp?id=ns99994959
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