El origen de la vida

Existen preguntas a las que es difícil dar respuesta, y eso no quiere decir que no exista. En ocasiones intentamos aplicar nuestro sentido común y nos falta comprender las escalas de tiempo y distancia, o simplemente quizás intentamos tener acceso y comprender algo que escapa a nuestra capacidad.

Por ejemplo, el sentido común indicaba que la Tierra tenía que ser plana, pues caminábamos sobre plano, y si no fuera así en Australia vivirían cabeza abajo.  ¡Todavía hay quien lo piensa! Era fácil pensarlo cuando no sabíamos de la gravedad, y no teníamos aviones o naves espaciales o circunnavegábamos el mundo, y aún así hubo quien demostró su esfericidad ya desde tiempos antiguos, aunque no se diera por definitiva hasta después del descubrimiento de América.

Así que nuestra mente intenta encontrar una explicación a como puede haber surgido algo de la nada, pues todo debe tener un inicio, y aún si aceptamos la existencia del universo y una Tierra primigenia nos preguntamos como hemos llegado hasta aquí.

Lo primero que hay que entender es que el Sol tiene unos 5,000 millones de años, y la Tierra se formó poco después.

Nuestra especie, el Homo Sapiens, tiene unos 100,000 años, pero el término especie es un concepto humano.  No es que hace 105,000 años no existieran personas como nosotros, y de repente surgieron, pero las de hace unos 100,000 años tenían bastante en común con nosotros, probablemente tanto como alguien de hace 50,000 años con otro de hace 150,000.

La Tierra vista por la Voyager 1
La Tierra vista por la Voyager 1

Carl Sagan escribió sobre aquel Pálido Punto Azul que era la Tierra vista desde 6000 millones de kilómetros de distancia por la Voyager 1, un punto minúsculo flotando en el espacio en el que había vivido cada persona de nuestra historia.

En realidad todo lo que recordamos, cada guerra y imperio, cada edificio construido, toda nuestra ciencia, etc. se puede concentrar prácticamente en los últimos 10,000 años.  Más allá todo son huesos, piedras talladas y dibujos en cuevas.

Así que si a algunos les cuesta creer que venimos de un mono hace 2 millones de años, hacer retroceder cada vez más y más el reloj del tiempo hasta el momento en que no hablamos ya de evolución, si no que hablamos de no haber vida a haberla, es un paso que requiere conocer lo que significan 4500 millones de años comparados con esos 10,000 de nuestra historia.

Y necesitamos entender que la vida no surgió de tener agua y caer un rayo y a la primera surgió justo lo necesario para que hoy estemos ahí. La vida necesitó millones de años, muchos más que los que tienen el hombre o los mamíferos, probablemente ha pasado más tiempo desde el que existieron los dinosaurios, tiempo en el que la química iba haciendo combinaciones y era altamente improbable que surgiera una forma precursora de la vida, pero como fueron millones y millones de años aunque la probabilidad era muy pequeña un día surgió.

Y probablemente se dieron en muchas ocasiones combinaciones precursoras de la vida y no prosperaron, y tuvo que pasar tiempo hasta que una forma logró por pura casualidad llegar a reproducirse, y logró esquivar todos los problemas y dió lugar a la vida de la que todos venimos.

Este artículo no puede explicar cómo surgió la vida. Nadie puede, aunque haya teorías. Algunos creen que quizás la vida llegó a bordo de un cometa o asteroide en forma de microorganismo que sobrevivió y prosperó, lo que se conoce como panspermia. Eso traslada la pregunta a otro lado pero la situación es la misma ¿Y cómo se creó en origen?

Este artículo va sobre entender que el sentido común a veces nos engaña. Que la vida no ha tenido mucho tiempo como creemos, sino muchísimo, y que hay que imaginar escalas de tiempo que se nos escapan de la imaginación. Cuando alguien nos diga que la evolución es imposible es que su mente no contempla estas escalas.

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