Homeopatía

Por increíble que parezca a estas alturas del s.XXI hay gente que piensa que detrás de la homeopatía existe una ciencia médica.

Muchos dirán que conocen a alguien que le funcionó. Quizás a ellos mismos, o a un hijo o pariente cercano. No vamos a negar -ni confirmar- que esas personas tuvieran un problema médico y lo solucionaran, pero ¿Fue la homeopatía lo que los curó?

Después de más de 100 años de homeopatía, a día de hoy no existe ni un sólo estudio médico científicamente controlado que tome 100 pacientes, a 50 les dé un remedio homeopático, a otros 50 un “placebo” (y lo entrecomillo porque los remedios homeopáticos no dejan de ser placebos) y observe una evolución diferente entre unos y otros.

 

Si usted cree en la homeopatía le pido haga el siguiente experimento.

Como sabe el café tiene cafeína. Yo normalmente me puedo tomar de 1 a 3 cafés al día y duermo, pero si me tomo más seguramente tenga problemas (habré ingerido demasiada cafeína). En cambio la homeopatía sostiene que contra más disuelta esté la cafeína, más potente es su efecto.

  1. Tome 1 taza de cafe (con cafe)
  2. Ahora tome 10 vasos de agua (con agua) y divida la taza de café entre los 10 vasos a partes iguales.
  3. Hay 9 vasos que puede vaciar y lavar. Y por favor coja otro vaso limpio y pongale agua.
  4. Ahora tenemos 1 cafe aguado y 10 vasos con agua.
  5. Vertemos el café aguado a partes iguales entre los 10 vasos de agua.
  6. Quédese con uno de los vasos “de café aún más aguado”, y limpie bien todos los demás y póngales agua.
  7. Repita los puntos 5 y 6 , nueve veces, obteniendo cada vez un café más aguado … si es que aún ve café.

Cuando haya diluido 10 veces tendrá más o menos una solución homeopática CH10 de café. Lo puede hacer 20 o 30 veces, y cada vez “le costará más dormir” porque según la homeopatía con cada disolución es más potente..

En realidad usted tiene ahora un vaso de agua cristalina que no sabe a café. Pero las pastillas homeopáticas son sólidas, así que ahora le añade un par de cucharaditas de azúcar, y extrae el agua y compacta el azúcar en forma de pastilla y ya tiene sus pastillas contra el sueño.

¿Cómo es posible? Pues es posible porque según la homeopatía esa agua cristalina “recuerda” que una vez estuvo en contacto con el café (olvidémonos del azúcar, que es desmemoriado), aunque nadie haya demostrado esa memoria, ni sepa explicar porque esas pastillas hacen el efecto (y ya aviso que no lo hace) de tomarte 5 o 20 cafés.

Ojalá todo se quedara en las pastillas contra el sueño con las que te duermes igualmente, pero hay problemas añadidos.

La gente confía en su médico o en el farmacéutico.  Si lo venden en la farmacia debe de ser bueno.  Pero la farmacia es un negocio, que ve como algunos productos se venden en grandes superficies o le salen competidores como las parafarmacias que no necesitan tantos requisitos (carreras universitarias, licencias, etc) o ven que se atrasan los pagos gubernamentales por las recetas, y algunos farmacéuticos –afortunadamente no todos– deciden que el negocio está antes que la profesionalidad, y que no son tan importantes los criterios científicos. Deciden que 14 Euros por una vacuna homeopática para la gripe es dinero para su iPhone aunque no vaya a curar nada. Que ya se le pasará la gripe.

Y , dejando a parte la obviedad de que una estafa es una estafa,  hay enfermedades que tienen un ciclo y que rara vez tienen mayor consecuencia. El peligro está en creer, o hacer creer, que la homeopatía funciona. El peligro está en que alguien no se medique porque cree que ya está cubierto.

¿Porqué a algunos les funciona?

Desde hace siglos se hacen horóscopos utilizando los planetas. Ya los egipcios y romanos hacían horóscopos con los planetas que conocían : Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno.  Urano, Neptuno y el decaído Plutón no se descubrieron hasta más tarde y la pregunta es ¿Si ahora son imprescindibles como funcionaban los horóscopos antes sin tenerlos en cuenta?  Durante siglos la gente conocía casos de alguien a quien le había funcionado. Le dijeron que encontraría un amor y lo encontró. No hablan de los que se le predijo el amor y no lo hallaron.

Los de “una vez me funcionó”, no cuentan si tomaban una medicación,  ni cuentan a cuanta gente no les funcionó el remedio. Si es una gripe , no dicen que el efecto no fue inmediato sino al cabo de unos días, cuando se le habría pasado igualmente.

También se utiliza el argumento de “si muchos lo usan no puede ser mentira”. Bueno, eso dígaselo a la cantidad de herejes que murieron ajusticiados porque “mucha gente” pensaba que pactaban con el diablo. El interés económico de muchos, o la convicción errónea de otros no deben ser excusa para que ponga en riesgo su salud, o la de sus hijos : Exija a la homeopatía las mismas pruebas que se exige a cualquier medicamento para ser comercializado.

 

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