Enviado por : Heber Rizzo
2007-03-03 23:15:00


Buscando vida en la helada Europa

Está bien que busquemos vida en Marte, pero no debemos olvidar al congelado satélite de Júpiter.

”agua_en_Europa”
Los óvalos rojizos en el centro de la imagen podrían ser áreas donde el agua proveniente del océano subterráneo de Europa surgió y se congeló en la superficie.
© Galileo Project, NASA
(pulsar sobre la imagen para ampliarla)
Mientras la NASA y la Agencia Espacial Europea se enfocan sobre los rovers marcianos y las misiones futuras para buscar vida en el planeta rojo, un grupo de científicos determinados está instando por una atención similar sobre un lugar que según ellos creen puede tener las mismas posibilidades de albergar vida: Europa, la luna helada de Júpiter.

“A causa de la bien determinada presencia de hielo de agua en Europa y de la probabilidad de que haya océanos salobres, Europa debe ser un objetivo importante para la búsqueda de vida en el sistema solar”, dijo el paleobiólogo Jere H. Lipps, profesor de biología integrada en la Universidad de California, Berkeley. “Muchos de nosotros postulamos que allí hay un hábitat donde podemos esperar encontrar evidencia de vida”.

Lipps hizo suyo el asunto junto a otros tres científicos en un panel del 18 de febrero, en el encuentro anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia en San Francisco. El grupo, organizado por Lipps, reseñó todo lo que se conoce sobre Europa y se enfocó en los problemas que necesitan ser resueltos antes de encarar una búsqueda de vida en esa luna helada.

Con años de experiencia estudiando la vida en los hielos ártico y antártico, Lipps, un miembro del Museo de Paleontología del campus, conoce los extraños lugares en que los organismos pueden prosperar, y los procesos únicos que pueden traer la vida desde las profundidades del hielo hasta la superficie. Esto es relevante en el caso de Europa, la tercera más grande luna de Júpiter, porque se piensa que allí hay un gran océano de agua recubierto por una capa de hielo que podría tener kilómetros de espesor.
”vida_en_el_hielo”
La vida debajo del hielo en New Harbor, Antártida, a unos 45 metros de profundidad. Esponjas, crinoideos, vieiras, caracoles, peces, y muchos otros organismos prosperan en este ambiente helado.
© Jere Lipps/UC Berkeley
(pulsar sobre la imagen para ampliarla)

“La vida prospera en el hielo; no tiene problemas”, dijo Lipps, cuyo interés en los organismo unicelulares lo llevó a considerar la posibilidad de vida en otros planetas, los que probablemente serán más parecidos a las bacterias que a los seres humanos. “En la Antártida, cada phylum de algas, protozoarios, bacterias y otros animales, vive en el hielo, muchos de ellos en canales de salmuera que no se congelan”.

Bacterias, diatomeas, almejas, caracoles, esponjas e incluso larvas de peces, viven debajo de las cubiertas de hielo, pero a menudo aparecen sobre la superficie debido a trastornos en el hielo.

En forma similar, las fotografías tomadas por la nave Galileo revelan una superficie de hielo altamente fracturada en Europa, con cúpulas y cordilleras y planchas de hielo sobresalientes que indican que la superficie ha sido removida en una forma tal que podría haber traído a la superficie organismos que viven debajo del hielo. También hay evidencia de que el agua líquida ha surgido a través de grietas y se ha congelado formando lagos de superficie lisa.

Utilizando su conocimiento sobre el medio ambiente polar terrestre, obtenido a través de 12 años de trabajo en la Antártida, incluyendo la place de hielo de Ross, Lipps propuso 25 hábitats probables para la vida en Europa en un artículo publicado en 2005 en la revista Icarus. Según dijo, cualquier exploración de esa luna debería examinar en detalle esos lugares.
”superficie_de_Europa”
La superficie de Europa es un laberinto de cordilleras entrelazadas de hielo, de kilómetros de altura, que pueden albergar evidencia de vida debajo del hielo.
© Galileo Project, NASA
(pulsar sobre la imagen para ampliarla)

Lipps no supone que la vida en Europa sería como la terrestre. Sin embargo, dijo, “la estrategia de buscar y explorar hábitats, más que la vida en sí misma, debería proporcionar una muy poderosa estrategia de búsqueda”, así como una guía para el desarrollo de instrumentos y de programas de despliegue de los mismos”.

Lipps sostiene que los medio ambientes de la vida, la energía para la vida y todos los productos químicos necesarios para la vida, han estado presentes en esa luna durante mucho tiempo, probablemente por lo menos 60 millones de años, juzgando por lo cráteres de la superficie. Los científicos sospechan que es posible que exista agua cercana al punto de congelamiento en Europa a causa del calor generado por la fricción de marea entre esa luna y su inmenso vecino, Júpiter.

“Basado en la analogía con los mares polares de la Tierra, la vida en Europa podría darse en muchos hábitats: en los suelos suaves y rocosos del lecho oceánico, asociada con conductos hidrotermales, en niveles diferentes de la columna de agua tal como el plancton y el necton, y dentro y encima de la capa de hielo misma”, apuntó Lipps. “Algunos de esos lugares podrían contener asociaciones complejas de formas de vida, incluyendo tanto a formas microscópicas y macroscópicas, y a depredadores y víctimas”.

De la misma forma en que un movimiento del hielo antártico lleva organismos a la superficie, los procesos dinámicos oceanográficos y geológicos que son evidentes en la helada superficie de Europa podrían exponer esas formas de vida y hacerlas detectables para una nave en órbita o para un rover.
”superficie_de_Europa”
Superficie de Europa, fotografiada por la nave Galileo.
© NASA/JPL
(pulsar sobre la imagen para ampliarla)

“Esta es una estrategia de búsqueda paleontológica, que es lo que yo sé hacer”, dijo. “Si deseo encontrar fósiles en Nevada, consigo un mapa y busco lugares probables, tales como afloramientos rocosos, donde podrían estar los fósiles. Para mí, el hielo dado vuelta es como un afloramiento geológico; vayamos allí y veamos si podemos encontrar evidencia de vida pasada o presente”.

Los lugares superficiales que podrían contener hábitats con vida o con fósiles incluyen las áreas de océano re-congelado, los terrenos caóticos con bloques de hielo inclinados y rotados, las cordilleras y los canales asociados con fisuras, las áreas bajas donde el agua podría haberse recolectado, y el hielo “sucio” que podría contener materiales y organismos traídos a la superficie por el hielo formado en las profundidades del océano, o impulsados por el hielo en movimiento, así como toda una variedad de hábitats en el propio hielo.

Lipps destacó también que, mientras que la radiación en la superficie podría ser lo suficientemente intensa como para matar cualquier forma de vida terrestre, no penetraría más de un metro o dos, de modo que podrían existir en la superficie muchas fracturas, conductos, cuevas, y protuberancias que podrían ser habitadas por formas de vida. Los hielos de diferentes edades podrían proporcionar una visión evolutiva de la vida en esa luna.
”Galileo_spacecraft”
Nave Galileo
© NASA/JPL
(pulsar sobre la imagen para ampliarla)

“Una estrategia de muestreo de vida y de su historia en Europa debería incluir objetivos paleontológicos, de biología molecular, y de productos químicos volátiles y orgánicos, que podrían documentar claramente la existencia de vida presente o antigua en Europa”, dijo. También exhortó a fotografiar detalladamente los rasgos superficiales, incluso en el nivel microscópico, ya que “la evidencia más emocionante y convincente para el público en general sería la imagen de una forma de vida”.

Lipps dijo que si comenzáramos a planificar ahora, quizás podríamos tener una nave en Europa dentro de 15 años.

“Nos gustaría una misión a Europa, y hemos apuntado lugares probables para la vida”, finalizó Lipps. “Ahora es el turno de los ingenieros y de los financiadores y decisores de la NASA, para determinar cómo es que llegaremos allí”.

Otros científicos que hablaron en el simposio “Europa enigmática: conociendo a la luna helada de Júpiter”, fueron Ronald Greeley de la Universidad del Estado de Arizona en Tempe; Bill McKinnon de la Universidad de Washington en St. Louis; y Louise Prockter de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore, Maryland.

Páginas web relacionadas

-- El atractivo de Europa

-- Europa: ¿mundo viviente o páramo gélido?

-- La hora de Europa

-- Naves no tripuladas: Galileo

Traducido para Astroseti.org por
Heber Rizzo Baladán



Web Site: UC Berkeley News
Artículo: “Looking for life on Jupiter's icy moon Europa”
Autor: Robert Sanders, Media Relations
Fecha: Febrero 22, 2007




Enlace con el artículo original en inglés: AQUÍ.

(c)2002-2006 Astroseti.org
Los contenidos pueden utilizarse siempre que se mencione la fuente y se enlace al artículo en nuestro servidor.
Para usos comerciales es necesario solicitar autorización.