Astrónomos peinan la superficie lunar.
Por :
fmg 25-10-2010
Los primeros resultados sobre el análisis del impacto del LCROSS en la superficie lunar arrojan más información de la esperada.

Material expulsado del cráter Cabeus hacia la luz solar, unos 20 segundos después del impacto. En el recuadro se muestra una ampliación indicando la dirección del Sol y de la Tierra. Crédito: Science/AAAS.
por Richard Lovett
Nature News
21 de Octubre de 2010Escombros hallados en una zona permanentemente
sombreada en el polo sur de la Luna contienen una mezcla de varios
materiales volátiles, tales como hidrógeno, mercurio, plata,
hidrocarburos y grandes cantidades de agua helada.
Los hallazgos provienen de los primeros resultados publicados por
el experimento LCROSS de la NASA (Satélite para la Detección y
Observación de Cráteres Lunares), que en octubre pasado lanzó un cohete
hacia una porción de un cráter donde las temperaturas son tan frías
(cerca de -230 º C) que el vapor de agua producido por impactos de
cometas o asteroides se congelaría de forma permanente.
Aunque no produjo una explosión tan espectacular como se había
anticipado (ver
Moon smash gives off flash), el impacto creó un cráter
de 25 a 30 metros de ancho, y expulsó varias toneladas de polvo y vapor
en un área de un kilómetro sobre la superficie. Estos restos fueron
analizados por el LCROSS, que observó la zona durante 4 minutos antes
de estrellarse también sobre la superficie, y por el LRO de la NASA
(Orbitador de Reconocimiento Lunar), que pasó a 80 kilómetros del
impacto.
Anthony Colaprete, un científico espacial del Centro de
Investigación Ames de la NASA, en Moffett Field, California, lideró al
equipo del LCROSS que anunció el descubrimiento de agua en el cráter el
pasado Noviembre (ver
Lunar impact tosses up water and stranger
stuff). El primero de una serie de estudios en Science revela que al
menos el 5.6% del material eyectado fue agua.
"El cinco por ciento es un montón de agua", dice Colaprete. "Es dos
veces más húmedo que el desierto del Sahara. Esto puede no sonar como
muy húmedo para nuestros estándares", añade, "pero si uno considera que
existen lugares más húmedos en la Luna que en la Tierra, ¡esto es un
shock!". Y prosigue: "Esto significa que una tonelada de polvo lunar
contiene más de 45 litros de agua, por lo que existe una reserva
potencial de 3.800 litros de agua en el primer metro de profundidad de
la zona de 10 kilómetros afectada por el impacto".
El estudio, publicado hoy, también revela que el agua se presenta
como granos de hielo relativamente limpios, por lo que su extracción no
sería difícil por los futuros residentes de una base lunar.

El punto brillante señalado en el centro de la banda coloreada marca el aumento de temperatura (hasta 700ºC) en el punto de impacto. Los datos fueron recogidos por la sonda LRO. Crédito: NASA / UCLA.
Objetivo "blando"El impacto aumentó momentáneamente la temperatura de la capa de
escombros, o regolito, de la superfície lunar a más de 700ºC, dice el
científico planetario Paul Hayne de la Universidad de California, Los
Angeles (UCLA). "El agua debería haberse vaporizado instantáneamente".
Hayne fue el principal autor de un segundo estudio, que usó un sensor
de temperatura infraroja llamado Diviner, localizado en el LRO.
Cuando la órbita del LRO sobrevoló el área de impacto, dos horas
más tarde, el cráter todavía estaba relativamente caliente (a unos
–173ºC). Esto explica por qué el LCROSS observó una prolongada fuente
de vapor de agua durante los cuatro minutos previos a su impacto,
explica Hayne. "El crater debería haber estado emitiendo vapor durante
todo este periodo de tiempo".
Debido a que una parte de la superficie estaba todavía caliente, el
LCROSS debe haber impactado una mezcla de hielo y escombros
superficiales en lugar de una capa de hielo sobre una superficie
sólida, dice Hayne.
Peter Shultz, un científico planetario de la Brown University,
Providence, Rhode Island, autor principal de un tercer estudio, añade
que la explosión ocurrió 0.4 segundos después del impacto. "Esto es
característico de un objetivo muy blando", dice.
Trampa fríaLa región alcanzada por el impacto era tremendamente fría, con
temperaturas estimadas semejantes a las de Plutón o a las de cometas de
las regiones exteriores del sistema Solar, añade el colega de Hayne,
David Paige, otro científico planetario de la UCLA.
El frío extremo de este área está causado por la inclinación de la
Luna con respecto al Sol, que posibilita que determinadas zonas de la
superficie lunar se hallen permanentemente sombreadas. Las bajas
temperaturas permiten que el hielo persista indefinidamente. Otras
regiones cercanas, tal y como descubrió el equipo de Paige, son también
muy frías a pesar de que se crea que son alcanzadas, de vez en cuando,
por los rayos del Sol. "La trampa fría es mucho más grande de lo que
habíamos pensado", dice. En el lugar del impacto del LCROSS, añade, la
temperatura era de -233ºC justo antes del impacto.
Esto es suficiente frío como para mantener en el sitio algo más que
agua. Usando un espectrógrafo ultravioleta conocido como LAMP, también
a bordo del LRO, un equipo capitaneado por Randy Gladstone del
Southwest Research Institute en San Antonio, Texas, encontró restos de
gases, incluyendo hidrógeno, calcio, magnesio, monóxido de carbono y
mercurio. Schultz añade que los instrumentos del LRO también hallaron
hidrocarburos ligeros, compuestos sulfurados, dióxido de carbono y
plata.
"Lo que es interesante es que ahí hay un montón de cosas, y no son solo
agua", dice Humberto Campins, un científico planetario de la
Universidad Central de Florida, Orlando, y sin implicación alguna con
la misión del LCROSS.
El hidrógeno fue una buena noticia en el contexto de una futura base
lunar. Su presencia en la capa superficial indica que si calientas la
superficie "el hidrógeno empieza a salir" dice Gladstone. "No tienes
que romper la capa de hielo para obtener combustible para cohetes".
Tanto el mercurio como la plata, demasiado pesados para escapar
hacia el espacio, parecen haber llegado hacia la trampa fría de los
polos lunares después de haberse desprendido de la superficie lunar de
otras áreas debido al impacto de cometas o asteroides "Esto no es solo
el viento solar aportando [elementos] hacia la superficie. Esto viene
de otros objetos llegados a la luna, que migran y encuentran este
lugar", explica Schultz.
Las trampas frías de la Luna pueden preservar materiales
introducidos en el Sistema Solar interior por antiguos bombardeos,
afirma Campins - igual que podría ocurrir en los asteroides, en dos de
los cuales se ha descubierto agua helada.
Igual que en las capas polares terrestres, añade Hayne, las trampas
frías de la Luna contienen mucha información sobre su historia
geológica. Sin embargo, así como las capas más profundas de los polos
terrestres son solo de hace unos cientos de miles de años, los polos
lunares contienen material que podría haber estado congelado durante
miles de millones de años. "Está empezando una nueva era en cuanto al
estudio de la Luna se refiere", añade Schulz.
---X---
Fuente:
http://www.nature.com/news/2010/101021/full/news.2010.556.html
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